jueves, 20 de abril de 2017

¿Quién es el presidente de tus amigos?

Por Martín Estévez

Siempre tenemos un mejor amigo. Sólo uno. Es imposible que sean dos, tres o diez. La amistad es como un partido de básquet: no permite empates. Sé que habrá protestas de grupos de amigas que dicen quererse todas por igual, pero lo siento, chicas: se están mintiendo. Mírense a las caras y se van a dar cuenta, muy rápido, de que cada una de ustedes tiene una favorita. 

La única forma de no tener un mejor amigo es, sencillamente, no tener amigos. De lo contrario, en cada momento de nuestra vida existirá una persona a la que queramos contarle antes que a nadie algún hecho feliz, triste, aburrido o absurdo. Siempre es una. Sólo una.

Hay gente que es capaz de todo para negar esta verdad científicamente comprobada. Fíjense si no: Jean Koum no creó Whats app para llenarse de guita (como creen muchos), sino para hablar con todos sus amigos a la vez y negar que tenía uno preferido. Claro que cometió un error: al primero que le dijo “voy a crear algo llamado whats app” fue a Dan Grayson. ¿Saben quién es? Yo sí lo sé: es su mejor amigo. 

Ojo: no tenemos por qué reconocerlo. No hay motivos para andar explicándole a Naty que la queremos menos que a la Negra; ni a Javier que, si tuviéramos que donar un riñón, se lo daríamos a Ignacio antes que a él. No es obligación confesar: se acepta la cobardía del silencio. 

Un mejor amigo no es eterno: puede durar un día o diez años, pero suele cambiar. ¿Cómo es que cambia sin que nos demos cuenta? Resulta que todos tenemos muchos habitantes dentro del cuerpo (en el cerebro, en el corazón, en la entrepierna) y, cada tanto, se reúnen para votar y elegir a esa persona: al presidente de nuestros amigos. 

En el pasado existió una época oscura en la que nos imponían a nuestros amigos y presidentes. “Vos te vas a juntar con Ulises, porque se saca mejores notas que Andrés”, decían las madres en el año 77. “A ustedes los va a gobernar Videla, y al que no le gusta lo matamos”, decían los militares al mismo tiempo. 

Por suerte, yo nací en democracia y, tal vez por eso, las elecciones para presidente del país y de mis amigos se parecen un poco. Miren: 

 • 1984-1989 
Alfonsín fue el padre de la democracia y yo tuve una madre, Tati, que ocupó varios roles, incluso el de mejor amiga. 

 • 1989-1999 
¡Pasaron cosas horribles en el 89! A mí, en mi cumpleaños; al país, en las urnas: eligieron a Carlos Menem. Empezaron así diez años de individualismo, de importar pavadas y de copiar a otros países. Por eso, durante una década yo no tuve amigos, leí comics estadounidenses e intenté ser como mi primo Matías. 

 • 1999-2003 
 En Argentina eligieron a De la Rúa, pero en 2001 explotó la crisis y tuvimos dos presidentes que duraron poco (Rodríguez Saa y Puerta) hasta que asumió el cargo un hincha de Banfield: Duhalde. 

Yo elegí a un compañero de colegio, Marcelo, pero en 2001 explotó mi crisis y tuve dos mejores amigas que duraron poco (Rosana y Gaby) hasta que asumió el cargo un hincha de Banfield: Nico. 

 • 2003-2011 
El nuevo presidente del país llegó desde muy lejos (Santa Cruz) y estuvo muchos años cerca. En los últimos años, armó un proyecto con su esposa, Cristina. Se llamó Néstor Kirchner. 

El nuevo presidente de mis amigos llegó desde muy lejos (Campana) y estuvo muchos años cerca. En los últimos años, armó un proyecto con su esposa, Marina. Se llamó Pablo Scoccia y es el Perón de mi vida. No por ideología política (bien lejos andamos del peronismo), sino porque es el que más tiempo duró en el cargo de mejor amigo: ocho años.

(En realidad, el presidente que más tiempo estuvo es Menem, pero compararlo con Pablo me da escalofríos). 

 • 2011-2017 
En 2011 asumí que soy mucho más uruguayo que argentino, así que, aunque en el país reeligieron a Marina (perdón, a Cristina), yo cambié de presidente: comenzó el gobierno de Leandro, al que conocí en la universidad. 

Sin embargo, era obvio que Leandro no podía coincidir en su presidencia con Macri, así que a partir de diciembre de 2015, aunque nos queremos mucho, decidió tomar distancia, más que nada para que yo no le eche la culpa por tanta represión: la mía y la de Mauricio.

Leandro amaga con no presentarse a las próximas elecciones y mi pueblo interno reclama que alguien se haga cargo de los conflictos con los jubilados, más específicamente con el de mi abuela Fanny. 

Mientras me sumo al piquete, los invito a que cuenten ustedes: ¿cuál es la persona que fue su mejor amiga durante más tiempo? No se los pregunto en un día cualquiera: es el día en que Pablo, el Perón de mis amigos, cumple años. Y por eso, solamente por eso, hoy quise hablar sobre la amistad.

No hay comentarios: