martes, 15 de septiembre de 2009

Ojalá pueda

Yo mentí muchas veces. Comí animales, humillé a un amigo, hice llorar a alguien que amo. Deseé mujeres de otros, rompí objetos y no lo admití, arruiné lamparitas que no repuse. Dije obsenidades, pensé cosas perversas e inmorales, fui violento, miré pornografía. Me burlé de la fe, me aferré a la fe, nunca le dije lo que sentía al amor de mi vida. Le tuve mucho miedo a un insecto, a un perro, a que alguien más chico me pegue. Me sentí mejor persona, mejor escritor, más inteligente que otros. Me sentí el más idiota del mundo. Me asomé a ver si un abuelo respiraba, fui mezquino, codicioso. No tomé helado para tener un peso más. Me avergoncé ante la mirada de una mujer hermosa. Ignoré a alguien que me necesitaba. Lloré caminando, sentado, acostado, arrodillado, en los brazos de una mujer y ante la mirada de un hombre. Exageré mis esfuerzos para ser admirado. Me emocioné cuando alguien que amo rezó por mí; todavía lo hago. Me perdí transitando caminos rutinarios, no sé dónde queda Retiro, me da terror manejar. Canto encerrado, con un escobillón como guitarra. La pasé muy mal en mi viaje de egresados, simulé ser otro para caer bien, no voy al dentista hace 8 años. Tomé mi primera cerveza a los 23. Robé, envidié, deseé el mal. Estuve más de una semana sin bañarme, escupí en un lugar público, junté pedacitos de jabón y creé uno más grande. Idealicé personas que no conozco, descreí de la amistad entre el hombre y la mujer, prejuzgué. Inventé canciones y me creí un buen compositor, pasé días enteros en el trabajo sin trabajar, soy muy mal jugador de fútbol. Rompí muchas medias, me puse de mal humor por estupideces, incomodé con mis palabras. Le negué comida a alguien hambriento. Fui un absoluto desagradecido.

No soporto más. Quiero cosechar lo que sembré, sea mierda o fresias. Quiero revolear mi verdad por el aire, quiero vivir sin tanto, pero tanto miedo, sin esa trágica e inexplicable sensación de desamparo. No voy a pedir nada, porque ni siquiera sé a quién pedírselo. Estas son mis ropas, mis vergüenzas, mis esperanzas. Esto soy yo. Puedo terminar desnudo, triste y desesperado. O puedo empezar de nuevo.

(Publicado originalmente en www.fotolog.com/del0al37 durante junio de 2008, horas antes de un domingo feliz, pero mucho años después de una noche muy triste.)

2 comentarios:

Las Cronicas de Nanda dijo...

Martin, quién no ha hecho una, todas o algunas de las cosas que mencionas en ese texto tan lindo que escribiste? Eso somos, un puñado de contradicciones en batalla campal contra nosotros mismo. Todo el tiempo. Toda la vida. Saludos y siempre es un placer pasear por tus palabras.

Joel Enrique Gonzalez dijo...

Yo también he hecho todo eso y cosas peores....